miércoles, 25 de septiembre de 2013

Languidez clásica


La llegada del otoño nos pone, pues no nos gusta llevarles la contraria a los poetas y poetastros que han salpicado el mundo, tristes y melancólicos. Por ello, en vez de celebrar la desbordante alegría del trimestre estival -que acaba de finalizar estos días-, únase, oh lector de éste nuestro humilde blog, a nosotros en espíritu, en esta fúnebre reunión de plañideros, y retocemos en el lodo (nuestra iglesia) del disgusto y la anti-diversión. Pero como no hay religión sin deidad, proponemos aquí no una, sino dos candidatas.

Por un lado -el lado humano-, tenemos a Vanessa Marcil, actriz californiana eminentemente televisiva (como así atestiguan sus reiteradas apariciones en Hospital General, Las Vegas, Sin rastro o Sensación de vivir, por mencionar las más conocidas); es más, su propia vida personal ha estado marcada por la a veces mal-llamada caja tonta. Tras un breve matrimonio con un actor juvenil de problemática madurez, Corey Feldman, tuvo un romance con Brian Austin Green, uno de los protagonistas de Beverly Hills, 90210. En esta serie, por cierto, interpretaba a una maquiavélica ex-patinadora sobre hielo -¿un guiño por parte de los simpáticos guionistas a la infame Tonya Harding?- con ganas de hacerle la vida imposible a todos los que la rodean. Aunque nunca llegaron a casarse, tuvieron un hijo al que no les quedó más remedio que bautizar como Kassius Lijah... no pregunten el porqué de ese remedio, pues aquí en Coincidencias trastornadas lo desconocemos. Posteriormente, Vanessa volvió a contraer matrimonio también con otro actor, Carmine Giovinazzo (habitual en CSI: Nueva York). Sin embargo, este matrimonio ha tenido un punto y final en el mes de marzo de este mismo año.

¿The Most Beautiful Girl
In The World?
 
A pesar de todos sus premios y candidaturas, si ha habido algo en esta menuda actriz que siempre ha saltado a la vista es su indiscutible atractivo. Ha sido portada de diferentes revistas masculinas, y suele aparecer en las listas de mujeres más atractivas del showbiz. Dicen los entendidos en la materia que fue ella la musa que inspiró al artista anterior y presentemente conocido como Prince la canción que da título a uno de suvídeos más famosos. En él, se la puede ver fugazmente como una glamurosa actriz con un ceñido vestido blanco, recogiendo una estatuilla de sospechoso parecido con el Premio de la Academia.

Sin embargo, la belleza de esta princesa de la pequeña pantalla nos ha transmitido ese sentimiento por el que apoyamos su candidatura al título de Diosa Suprema de la Atrabilis. Quizás tenga algo que ver un pasado marcado por el uso y abuso de drogas, y esa sospechosa picazón de que la bulimia que sufría el ficticio personaje de esta vegetariana en la serie donde conoció al padre de su hijo tuviera una inspiración "basada en hecho reales"... o, por qué no, su cualidad de bisnieta de Marcel Marceau, un linaje que nos pone la cara como la del propio mimo francés. Vamos, tal que así  :´(

La Marcil comparte con la otra parte -la animada- una más que evidente imagen delicada. Megara es una estupenda creación de los dibujantes de la factoría Disney: damisela de corazón roto (¡ay, esos amores ciegos!) y tobillos delicados, aparte de un peinado que seguramente inspiró a la malograda Amy Winehouse, es sin duda una de las princesitas de la casa "Walt" más originales de su historia; y nos explicamos... 

Megara -o Meg, para los amigos- aparece en un principio cautiva del centauro Neso, desagradable criatura de la mitología clásica de intenciones deshonestas, de cuyos poderosos brazos la rescatará el fortachón Hércules. Poco después descubriremos que todo aquello no fue más que una farsa, ideada por Hades, el maligno Dios de los Infiernos -al que presta su voz un locuaz, como de costumbre, James Woods-, con el que nuestra griega favorita ha hecho un pacto del que tardará en arrepentirse lo mismo que tarda en enamorarse del Héroe entre Héroes. Esta presentación ambigua la convierte en toda una femme fatale de la animación, a la altura -salvando todas las distancias que se deban salvar- de la eminente Jessica Rabbit. Sin embargo, a pesar de su apoteósico, deífico final feliz, encontramos en su mirada ese deje que la convierte también en otra perfecta candidata para el título. Dejamos en manos del lector la elección de la Gran Melancólica entre estas dos divas de la imagen. Pues lo que es nosotros, no acabamos de decidirnos.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Voodooball

Regresamos tras un largo paréntesis -aunque, ¡lástima!, sin patrocinio alguno de una poderosa marca de chocolatinas- con, como no podía ser de otra forma, una nueva coincidencia que nos trastorna e inquieta, y que pueden observar según leen estas letras, a mano derecha. Toda una pareja de siniestros bajo el sombrero de copa.

La parte izquierda de la imagen la ocupa Dennis Rodman, polifacético señor que ha sido pistón, espuela, toro, lagunero y disidente... Vamos, que jugó en los equipos Detroit Pistons, San Antonio Spurs, Chicago Bulls, Los Angeles Lakers y Dallas Mavericks. Después de una infancia marcada por el racismo y una timidez enfermiza, vivió un frustrado intento de suicidio en 1993. Tras experiencia tan traumática, Rodman decidió reinvertarse cual Madonna -con la que parece ser mantuvo un affair que la propia reina del pop calificó de "decepcionante"-, jugando constantemente con chocantes cambios de look que le convirtieron en el ala-pívot más cabaretero de la historia de la NBA, y confirmaron a estos dos metros de señor como todo un showman que llegó a batirse junto a Hulk Hogan en alguna que otra sesión de wrestling. Uno de sus mayores momentazos fue presentar su autobiografía (con el sugerente título de Bad As I Wanna Bevestido de novia. That's entertainment! Y hablando de entertainment... su segunda esposa fue la explosiva starlette Carmen Electra (cuya unión se celebró en la ciudad más luminosa de todo el estado de Nevada, Las Vegas), un matrimonio salpicado por apariciones estelares del cuerpo de policía que duró menos de un año. La estabilidad no ha sido el fuerte de Rodman, pues su siguiente matrimonio fue un constante ir y venir que duró más de trece años. Pero, ¿existe algo constante en el mundo del showbusiness

Es probable que lo más agradecible de su participación en la película Double Team fuera su nómina de dos millones de dólares, pues los 3 premios Razzie que le llovieron aquel año no contribuyeron a que pudiera labrarse una interesante carrera como actor bajo las órdenes de Woody Allen, Clint Eastwood o Martin Scorsese, sino más bien arrastrar su fibrado culo por productos dignos de los creadores de Gran Hermano, llegando incluso a ofrecer al mundo -televisión por cable mediante- el proceso de rehabilitación de sus problemas con el alcohol. 


¿Quién ha hablado de pactos
con el Diablo?
No sabemos a ciencia cierta si el Sr. Rodman comparte con el co-protagonista de esta entrada, el Dr. Facilier, un vivo interés por los asuntos sobrenaturales, pero de acuerdo con la imagen que ofrecemos aquí a la izquierda podemos intuirlo. Por su parte, el talentoso doctor en magia negra -que interpreta el significado de las cartas de tarot por medio de rimadas canciones (vibrantes en la poderosa garganta del actor Keith David)- posee, al igual que Dennis, un gusto peculiar en la elección de outfits para sus apariciones públicas aparte de una evidente talla extra-alta, aunque al Hombre de las Sombras -como es conocido en la ciudad de Nueva Orleans que retrata Tiana y el sapo- le faltan, como diría mi abuela, un par de cocidos.

Sus tratos con las almas siniestras del otro mundo conllevan unos problemillas que no vamos a desvelar aquí, puesto que no somos dados al spoiler gratuito; solo advertiremos a los lectores de este humilde blog que si van a practicar el vudú con la intención de encantar al príncipe de un país imaginario para convertirle en rana y así apropiarse de sus riquezas, con la consiguiente aventura que conlleva que una camarera obcecada en abrir un restaurante -pues era el sueño de su difunto padre-, pacte con el príncipe un arreglo para conseguir sus propósitos, llevando a cabo un delicioso viaje aderezado con canciones de Randy Newman a través de los tenebrosos pantanos de Louisiana, lleno de peligros de los que siempre saldrán airosos, y que les llevará a descubrir el amor por primera vez, cantar, bailar, besarse, casarse, volver a besarse, desencantarse, cumplir sus sueños y ser felices para siempre... cuidado entonces (pausa para tomar aire), no vayan a acabar raptados por una temible patrulla de sombras (al más puro estilo Ghost, más allá del amor) y lanzados a las simas del infierno, donde sufrir el tormento de las brasas por toda la eternidad.

Nosotros nos limitamos a advertir. Por si las flies.

miércoles, 30 de enero de 2013

Lady DopPler


¡Se acercan los carnavales! Desde Coincidencias trastornadas no queremos dejar pasar la ocasión de recomendar a aquellos que aún no se han decantado por un diseño en particular -y que no están dispuestos a continuar la falta de imaginación que padecen l@s diablill@s, vampir@s y demás fauna que pulula las calles por estas fechas-, una original elección la mar de especial: el disfraz de efecto Doppler. Hasta la mismísima Lady GaGa ha caído rendida a sus pies. Pero… ¿de qué trata exactamente ese efecto Doppler?, se preguntarán algunos. Sigan leyendo si quieren despejar la duda de una vez por todas.

Pues el efecto Doppler es… un chisme que… estoooo… a grandes rasgos (que aquí somos todos de letras) se refiere al cambio de frecuencia de una onda sonora producido por el movimiento de la fuente del sonido con respecto al que lo escucha (¡Mil gracias una vez más, Wikipedia!). Buen ejemplo práctico es el paso de una ambulancia o el de un coche de policía con la sirena a toda caña. ¿A que todos hemos sufrido ese efecto en nuestros tiernos oídos? Pues los que lo desconocían ya pueden ponerle nombre, que se debe, como se puede suponer, al teórico, austriaco él, que formuló la idea por primera vez.

La razón principal de la popularización de esta teoría entre las masas menos ilustradas (comme nous, mes frères) se debe a la teleserie “Big Bang”, que ha supuesto una de las sorpresas más agradables que nos ha deparado en los últimos tiempos ese género tan sobado él que responde al blending de sitcom. Su gran hito ha sido el de convertir en protagonista al personaje tipo que hasta ahora siempre tenía como labor la de ser un triste secundario: el friki (geek o nerd son otros sinónimos más internacionales, for your consideration). Sheldon Cooper, el más raro de sus protagonistas, es la quintaesencia del frikismo, hasta tal punto que en algunos capítulos de la serie se ha apuntado la idea de si realmente no se trata de un ente extraterrestre cuya familia dejó olvidado en el planeta Tierra. Algo así como una versión de E.T. más resabida y mucho menos conmovedora, por no decir abiertamente desagradable alcanzando límites extraordinariamente inaguantables.

Como decíamos unas líneas más atrás, la serie nos cuenta en cada capítulo, cual madre de Forrest Gump (“de manera que lo podamos entender”) teorías científicas de lo más complejas. Una de ellas es este ahora archiconocido efecto Doppler, en cuyo capítulo Sheldon aparecía disfrazado del mismo (no pensar, mentes no avisadas, que se trata de un código de barras).

Parece ser que la reina de la extravagancia pop, la gran Germanotta, muy dada ella al vestuario insólito, tomó buena nota del doctor Cooper, y no pensó en mejor manera de acompañar a Mick Jagger en el escenario el pasado mes de diciembre que ir vestida de efecto Doppler y aullar juntos el inmortal "Gimme Shelter". Un momentazo así merecía un uniforme como ese. Animamos desde aquí a nuestros lectores a apuntarse a la moda del Doppler. ¡Se impone, amantes de lo más in, se impone!

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Luna menguante

Llegó diciembre y con él el frío. Es ésta una estación poco propicia para salir a dar un paseo por la calle. Las salas de cine, para las que los más visionarios auguran su desaparición en pocos años, pueden resultar un buen refugio donde resguardarse de la escarcha. Y si la peli de turno no merece la pena y nadie nos espera en casa, siempre queda sentir en nuestra piel y nuestro olfato el calor humano circundante. 

Para ello, desde luego, debemos elegir una película que posea gancho suficiente como para abarrotar las butacas, y no hay duda que la última parte de la saga Crepúsculo es una excelente elección. En esta última entrada del año queremos anotar una paradójica coincidencia la mar de cinematográfica: la que une a una estrella hollywoodiense en pleno despegue con una efímera actriz que tristemente ya no se encuentra entre nosotros.

Taylor Lautner estaba predestinado a poner rostro y tórax al personaje que le ha otorgado fama y fortuna, Jacob Black, por la feliz coincidencia de ser fiel seguidor del equipo de la universidad de su estado natal, Michigan: los Lobeznos ("Wolverines"). Sin embargo, ya era un tipo excepcional mucho antes: consiguió el título de campeón mundial junior de judo a los 12 años, convirtiéndose en toda una minicelebridad en los EE.UU. Y es que el Lautner de metro setenta y nueve que conocemos ahora lleva tonificando su cuerpo desde la tierna edad de seis añitos, cuando empezó a entrenarse en eso de las artes marciales, resultando el hombre lobo más sexy de la Historia del Cine. Dato éste que para sus antiguos compañeros del cole no debe resultar en absoluto asombroso, pues le votaron como la "mejor sonrisa" de la clase. (Y sí, cuando uno fija su mirada en Lautner por encima del cuello se percatará de su sonrisa profidén). En definitiva, la aún corta vida de Taylor supone todo un triunfo físico, admirado en la misma medida tanto por lascivas fans como por revistas centradas en el culto al cuerpo repartidas a lo largo y ancho del globo. 
Algunos miembros de la manada de Taylor Lautner. ¿Tienen razón los
que califican la saga de "porno para adolescentes"?...

Otra figura de la interpretación de marcado físico (aunque no del mismo modo que el de Mr. Lautner) es -o, mejor dicho, fue- la bonaerense Alejandra Podestá. Hablo en pasado pues fue hallada muerta (en trágicas y violentas circunstancias sobre las que no me extenderé) en su apartamento a mediados de este mismo año. Su única aportación al universo cinematográfico, De eso no se habla, supuso el último film de la hermosa María Luisa Bemberg. Película ésta con cierto tufillo al Fellini más surrealista (ayuda en las similitudes la presencia de Marcello Mastroianni), en la que la Podestá interpreta a la hija de una rica viuda -una espléndida Luisina Brando-, que no solo se niega a reconocer el enanismo de su descendiente, sino que con astutas artimañas prohíbe hasta la obsesión al resto del pueblo cualquier mención al respecto, lo que da razón de ser al título de la película.

Alejandra borda el papel de Carlota, esa niña de finos ademanes, cultísima, que se hace llamar Charlotte (también lo prefiere su madre, ya que los demás se empeñan en llamarla Carlotita, un uso del diminutivo que la lleva en los demonios...). Una joven tan exquisita, en definitiva, que enamora al rompecorazones Mastroianni. Sin embargo, poco a poco Charlotte va dándose cuenta que vive en una preciosa jaula de oro construida a su gusto por su amantísima madre, y el paso de un circo por el pueblo -pese a las reticencias de la matriarca- le ayudará a romper con todo en busca de su realización individual, por mor de reivindicar su diferencia en este mundo homogeneizado.

La película se llevó numerosos premios en la Argentina, entre ellos el de mejor actriz, merecidísimo, para la Brando. Nuestra Alejandra no consiguió mención alguna. Es igual. Su presencia en el film es inolvidable, como la de Lautner rodeado de vampiros crepusculinos. Por todos estos detalles, recomendamos De eso no se habla, película hoy día un tanto olvidada, a todos los lectores de Coincidencias Trastornadas

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Retratos del artista melenudo (y sexy)

Este par de caballeretes con la mano en el pecho protagonizan la entrada de este mes, en la que el arte sacro se funde con lo más profano, creando una perfecta simbiosis del objetivo que en este nuestro humilde blog nos hemos propuesto desde su creación: registrar las insólitas, asombrosas coincidencias que nos brinda la vida (¡ea!)

Como en el fondo somos muy clásicos, vamos a empezar por el principio. Russell Brand, polifacético artista, natural de la Temible Albión, y tan temible por su humor con tendencia al pasote que hay quien le encuentra similitudes con su paisano destroyer Sacha Baron Cohen. En su faceta de showman ha participado en programas para la MTV y la BBC, con polémicos resultados (controversial results, dicen por allá) que le llevaron a sentir en su trasero el frío del asfalto de la calle de atrás. También ha participado como actor en comedias de éxito -donde le rodearon de comediantes americanos de estilo algo más amable- tales como Paso de ti o Todo sobre mi desmadre. Y hablando de desmadres... Mr. Brand ha tenido una vida, digamos, agitadilla: la policía le ha arrestado unas 12 veces, por causas en su mayor parte relacionadas con el abuso de alcohol y drogas. [Llegados a este punto, estimado lector, aprovechamos este breve inciso para hacer una reflexión moral y aconsejarte que, puestos a abusar, abusa de ti mismo: hay países en los que no te meten entre rejas por esto, y, además da gustirrinín... ¡9,95 de cada 10 lo recomiendan!]. Sin embargo, no hay nada que la meditación trascendental no pueda hacer por un artista popular pasado de vueltas -una meditación que el propio Russell reconoce poner en práctica con asiduidad. 

Todo esto ha convertido a R.B. en carne de cañón para las alargadas zarpas de la prensa del higadillo, que se hincaron sobre tan original personaje muy especialmente cuando inició una relación con la pop star Katy Perry, con quien llegó a formalizar una relación que se desformalizó al año siguiente, quedándose solito en esta dura vida de crisis económica, buzones de voz, realidades líquidas y gente tóxica. Pero no preocuparse: la organización PETA le eligió el vegetariano más sexy del 2011, así que propuestas de reformalizarse seguro que no le faltan. Fijo.


El Durero más cañón
se aloja en El Prado
Manejamos pocos datos que puedan atestiguar que Durero tuviera un estilo de vida tan dado a los excesos varios, pero no hay duda de que se movió mucho, viajando varias veces a Italia para aprender técnica, como buen artista del Renacimiento que se precie. Antes de cumplir los 30 ya era un artista reconocido en toda Europa, y se le considera en la actualidad el mayor artista alemán de los siglos XV y XVI (del XVII no, mira, pero porque no llegó a pisarlo). Su obra incluye óleos, acuarelas, grabados e incluso tratados teóricos de arte que le llevaron a desarrollar sus conocimientos matemáticos tanto como su uso del pincel. Y es que estos de Nuremberg lo mismo te montan una estantería que te sacan una ecuación.

Centrándonos en la obra que principia la entrada, su Autorretrato a los veintiocho años -uno de los tres en óleo realizados a lo largo de su vida y sin duda el más popular- es uno de los más famosos de la Historia del Arte. Los críticos destacan su parecido icónico con las representaciones de Cristo: dicen los expertos, que por algo son expertos, que se trata de toda una alegoría en la que el artista destaca el origen divino de sus talentos, que llevadas a la práctica le convierten en todo un "Creador". (Desconocemos si era típica en Nuremberg la expresión: "Baja, Modesto, que sube Alberto"...) 

En estas Coincidencias Trastornadas opinamos que Durero ha sido, sin duda, uno de los hombres más atractivos que jamás hayan sostenido un pincel entre sus dedos. Reconocemos sentir mayor debilidad por el autorretrato que luce en sus muros el Museo del Prado, que demuestra ser el precursor de una de las modas más populares entre los cachas de gimnasio de barrio y/o extrarradio: el escote masculino. Los guantes blancos le dan un puntito, y le sienta bien el gorro de dormir, ¿no creen? En la actualidad es probable que PETA o cualquier otra organización le hubiera nombrado el hombre más sexy. Lo reconocemos: Brand y Durero nos encienden. Sirva esta entrada para dejar a un lado por unos instantes el carácter divino, metafísico y espiritual del artista y resaltar su lado más sexy. Y si vienen acompañados de una tupida melena en la que enmarañarse, todavía más.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Problema de Vergametría

¡En la noche del pasado 23 de septiembre ardió Twitter! Aunque hace poco tiempo de aquello, consideramos que merece la pena recordárselo a nuestros amables lectores, pues en Internet toda noticia que tenga más de 6 horas es vieja y ha sido arrojada en la papelera del olvido: Durante esa feria de las vanidades que es la alfombra roja previa a toda entrega de premios angelina, Sofía Vergara, nominada al Emmy a la mejor actriz de reparto en teleserie de comedia (al final se lo llevó su hijastra en la ficción, Julie Bowen) sufrió un percance con la cremallera del ceñidísimo vestido Zuhair Murad -color verde agua, dicen los expertos- que asfixiaba cada centímetro de su piel, dejando al descubierto las redondeces de sus nalgas colombianas... La noticia apareció en todos los medios. De hecho, fue la propia Sofía -de la que guasa no se puede decir que le falta- la rauda encargada de publicar las pruebas del "delito" en su cuenta oficial de la red social mencionada más arriba, lo que dejó ojipláticos a todos los que la hicieron una visita virtual (y que aquí también compartimos. ¡Disfrutad, voyeurs!).


¡Viva la madre que parió
 a Sofía Margarita!
La Vergara es una estupenda comediante que ha alcanzado la fama mundial gracias a su participación en ese exitazo de la pantalla plasmada que responde al nombre de Modern Family, donde interpreta a la madrastra que todo salido heterosexual quisiera tener. Su personaje, Gloria Pritchett, es un cúmulo de tópicos en lo que a latinas buenorras de pésima dicción inglesa se refiere. De ahí que Sofía sea una perfecta elección, sumándose así al ya numeroso grupo de actrices hispanas con curvas de vértigo que pululan por Hollywood: Eva Longoria, Roselyn Sanchez, Zoe Saldana, Rosario Dawson, Eva Mendes... por no mencionar a las egregias Salma Hayek y Jennifer Lopez.

Sin embargo, aquí en Coincidencias Trastornadas la visión de tan suculento derrière nos ha provocado escalofríos. Y no precisamente de placer, pues su imagen nos recuerda aquellos problemas de geometría que tenían que ver con circunferencias tangentes, radios, rectas, cuerdas, puntos con nombre de mayúscula, diámetros, cortes, ángulos y un sinfín de conceptos matemáticos de primaria cuyos significado, sentido o simple razón de ser no han conseguido retener nuestras débiles mentes. Pedimos las más sinceras disculpas a nuestros santos padres cuando lean estas líneas, y les animamos a que denuncien el deficiente sistema educativo que tan escaso fruto ha dado en su linaje, oh triste generación perdida que nada tiene que ver con Scott Fitzgerald, Hemingway y un selecto etcétera de genios.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

El dorado trazo picassiano


Siempre se ha dicho de las personas con una nariz llamativa que tienen mucha personalidad. (Véase si no a los protagonistas de la primera entrada de este nuestro blog). Desde luego, podríamos decir con un buen par de razones que nuestros protagonistas de este mes poseen también una enorme personalidad.

Rossy de Palma (a.k.a. Rosy Von Donna, o Rosa Elena Gª. Echave) es una multifacética artista patria más dada al cine galo que a otra cosa, mariposa. Descubrimiento cinematográfico par la grâce d'Almodóvar, Rossy demostró desde el principio unas excelentes dotes de comediante -su despiste en medio de una entrevista televisiva por culpa de una mosca en su 1era película, La ley del deseo, es antológico. Esta colaboración de genios, que se ha prolongado a lo largo de los años, le ha brindado a Rossy sus, hasta el momento, dos únicas candidaturas al Goya: por Kika y La flor de mi secreto. Rossy se benefició además del éxito internacional de Mujeres al borde de un ataque de nervios, donde llamó la atención del kansino (originario de Kansas City, vamos) Robert Altman, que la llamó para participar en la multiestelar -como solía ser habitual en la filmografía de este director- Prêt-à-Porter. En esta cinta le tocaba en suerte ser la mano derecha de la fascinadora Anouk Aimée.

Si en otros casos de intérpretes españoles de éxito internacional (pienso por ejemplo en Penélope Cruz o Antonio Banderas) la armonía y belleza de sus dulces rasgos ha podido ayudar en su tirón popular, en lo que se refiere a Mlle. de Palme ha sido precisamente todo lo contrario. Definida habitualmente como "belleza picassiana" (por su parecido, dicen, con los rasgos trazados por la mano maestra del genio malagueño en sus célebres lienzos), Rossy tiene en su personalísima protuberancia nasal no solo su seña de identidad, sino también todo un handicap para los operadores de fotografía del 7º arte. 
Un buen surtido de bellezas picassianas

Y aquí en Coincidencias Trastornadas somos de la opinión de que Pablo Picasso hubiera felicitado a los dibujantes de la factoría DreamWorks SKG responsables de la creación del villano de La ruta hacia El DoradoTzekel-Kan. Sumo Sacerdote de la mítica ciudad del título cuya afición preferida es el sacrificio humano, se mostrará entusiasmado al toparse con dos aventureros españoles a los que su pueblo toma por dioses. Pero una vez descubra que no son más que tristes mortales, utilizará sus temibles artes mágicas para saciar sus ansias de sangre. Acojonante.

El tiempo (han pasado doce años de su estreno), ha convertido a Tzekelito en uno de los villanos favoritos del gran público. Él y Rossy no solo comparten un parecido apéndice nasal; también una sonrisa que puede provocar escalofríos, lo que les convierte en dos de las presencias más turbadoras de la pantalla, sea ésta grande, pequeña o mini.